El Borda, más de un año sin gas. ¿Será que los locos no votan?

Hace un año, Noticias Urbanas publicaba en exclusiva fotos que mostraban el hospital deteriorado y las conexiones precarias que permitían reemplazar la falta de gas. Hoy, uno de los neuropsiquiátricos más grandes de la Ciudad, sigue en caída, empeorando.

Usado casi de plataforma de campaña, el hospital Borda se convirtió en un lugar de visita para todos los candidatos y políticos opositores, tanto de la Ciudad como a escala nacional en plena contienda electoral de 2011. El hospital público de salud mental se quedó sin gas hace algo más de un año y era una buena postal para mostrar el abandono y la desidia en los que viven los internos y también los profesionales que trabajan intramuros. Sin embargo, las elecciones pasaron y desde ese corte, nada mejoró en el nosocomio de Barracas, que sufrió un incendio que dejó a un interno muerto como saldo, la demolición de su taller de pan artesanal y el robo a su FM, La Colifata. Todo eso para que luego de doce meses, la situación siga igual o peor.

Noticias Urbanas constató que, a más de un año de una recorrida realizada por este medio, el gas sigue ausente en la gran mayoría del nosocomio, aproximadamente en un 70 por ciento y que, lógicamente, esa falta, se evidencia nuevamente ahora, que la temperatura comenzó a descender.

Las soluciones son casi una suerte de paliativo, ya que son en su mayoría generadores eléctricos de calor y están lejos de aportar el nivel de calorías que se obtienen de la combustión del gas. En el Borda hay 600 pacientes internados y 3.000 que circulan por consultorios externos. El hospital se encuentra en estado de emergencia.

La organización Trabajadores Autoconvocados del Hospital Borda no duda y denuncia ante este medio que es “inminente” el inicio de las obras por parte del Gobierno de la Ciudad para construir un Centro Cívico en esos terrenos, un proyecto con el que Macri ya amagó varias veces. “Frente a una política progresiva de vaciamiento hospitalario (recorte de designaciones, reducción de camas de internación, cierre de servicios y externaciones compulsivas) profundizada en los últimos años por la gestión del gobierno de Macri, el anuncio del futuro Centro Cívico oficializado en el mes de febrero de este año, se traducirá en el lapso de los próximos cuatro años en una primera etapa de achicamiento y, posteriormente, en un inminente cierre del hospital”, señala a NU Hernán Scorofitz, de la agrupación autoconvocada.

Si bien la demolición del taller de panificación, que permitía a los internos una suerte de laborterapia además de la posibilidad de generarse ingresos, trascendió largamente, Scorofitz señala que en los últimos meses se ha procedido a la demolición de otros sectores estratégicos. “Esto afecta de manera directa las condiciones de atención sanitaria, tanto para los pacientes internos como así también para quienes periódicamente reciben tratamiento ambulatorio”.

“Ahora también hay deficiencias con el servicio de agua y también el de electricidad, que está saturado por las soluciones paliativas que generan calor eléctrico. Lo cierto es que los anafes, termotanques eléctricos y estufas eléctricas no pueden suplir las necesidades de un 70 por ciento del hospital sin gas”, señala Scorofiz y describe: “Para que se den una idea, el pabellón central, que es inmenso, no tiene gas. Las reconexiones llegan al 30 por ciento, como máximo”.

Desde la agrupación autoconvocada subrayan que los lugares sin reconexión son los que están en vista de ser demolidos para el emplazamiento a futuro de lo que será el Centro Cívico porteño. Y aseguran que entre el gobierno de Macri y Metrogas “se tiran la pelota” pero que “ninguno de los dos hizo nada para que el gas pueda ser reconectado”. Cabe recordar que el corte fue realizado por motivos de seguridad hace poco más de un año.

Más allá de que el sufrimiento del frío es evidente, el representante de los autoconvocados confirmó que además de afectar psíquicamente por el estado de abandono, la falta de calefacción agrava cuadros de salud muy comunes en pacientes psiquiátricos (la mayoría fumadores). “Los cuadros de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y las deficiencias respiratorias se agravan notablemente por el frío”, dice.

Con este ritmo de desidia, los números hablan por sí solos. El proceso de abandono del Borda no es nuevo. Noticias Urbanas pudo saber que hace diez años había 3.500 pacientes y actualmente hay 600. “Las externaciones son compulsivas, es una política de vaciar todo”, asegura Scorofitz. Además, confirma que ya se acercaron propuestas de jubilaciones anticipadas a empleados del nosocomio.

Fuente leer más http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=596f7aab6c49ff921fbf8ed69726dbd8

NOTA DE HACE UN AÑO: El Borda, destruido a pesar de tener 124 millones de presupuesto

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