El diputado nacional Antonio Riestra, del bloque Unidad Popular, presentó junto a la legisladora porteña de Buenos Aires para todos en UP Laura García Tuñón y las organizaciones de vecinos autoconvocados realizaron una audiencia pública sobre los efectos que tiene sobre la salud de la población, la contaminación electromagnética a partir de las antenas de telefonía, FM, WI-FI y otros dispositivos.

En la apertura de dicha audiencia, el diputado Riestra dijo que “si bien todavía no se conocen todos los aspectos de este problema, está claro que las normas de seguridad que limitan los niveles de radiación, en casi todos los países del mundo, parecen ser miles de veces superiores a los niveles en los que el riesgo desaparecería o se minimizaría realmente”. Así las cosas, estimó que “se necesitan nuevos enfoques para encontrar alternativas que no planteen los mismos niveles de riesgo para la salud, mientras sea tiempo de hacer esos cambios”.

“A medida que la población tomó conocimiento de los efectos que tiene sobre la salud la instalación de antenas en los barrios, las causas judiciales iniciadas en contra de dichas autorizaciones, los reclamos efectuados ante los municipios fueron aumentando. Y esto no sucede sólo en Argentina, a nivel mundial se multiplican los movimientos sociales y ambientales que solicitan la revisión de la normativa y protección de la salud humana”, expresó el legislador nacional.

Sobre ese punto, Riestra presentó al debate el proyecto de ley de su autoría que, según señaló, “establece los presupuestos mínimos de protección ambiental en la materia, en función de lo normado por el artículo 41 de la Constitución Nacional para garantizar el derecho a la salud y a vivir en un ambiente sano. La Nación está facultada para dictar este tipo de normas con el fin de equiparar el piso de regulación ambiental en todo el país. Cada provincia puede a partir de allí sancionar leyes más estrictas pero nunca más laxas”.

“Queremos discutir con todos este proyecto, los procesos de elaboración de normas se realizan generalmente con poca contribución de otros sectores. Queremos escuchar sobre todo a los expertos en salud pública. El proyecto está abierto para ser modificado y mejorado. Lo que pedimos y queremos promover a través de esta actividad es su tratamiento, el debate de las cuestiones planteadas”, dijo Riestra.

A su turno la legisladora porteña Laura García Tuñón dijo que “como legisladores tenemos el deber de velar por la salud de los ciudadanos y reglamentar a través de normas que eviten que las antenas enfermen a la población y a la vez apelar a la voluntad política y a la voluntad empresaria, el camino es que entre todos pensemos en una ciudad y un país que no contamine y enferme a la población por el uso de antenas de comunicación y de televisión que proliferan día a día sin ningún tipo de cuidado”.

Marta Maffei, impulsora de la iniciativa en el ámbito parlamentario, destacó que “la contaminación electromagnética a partir de las antenas de telefonía, FM, WI-FI y otros dispositivos que emiten radiaciones no ionizantes, ya tiene abundante comprobación científica en todo el mundo. Los años transcurridos desde su instalación, permitieron corroborar efectos graves sobre la salud, en particular la de embriones, niños, jóvenes y embarazadas”.

Fuente leer más: http://www.parlamentario.com/noticia-45699.html

 

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