Por vez primera, expertos de los dos países trabajan in situ en la limpieza | Hanói recuerda que muchas zonas afectadas siguen sin estar determinadas y reclama más ayuda

Da Nang (Vietnam), (Agencias).- A 37 años del final de la guerra y millones de víctimas después, Estados Unidos empezó ayer los trabajos de descontaminación de la base aérea de Da Nang. Allí siguen los restos del agente naranja que los soldados estadounidenses mezclaban con otros herbicidas para después lanzarlo sobre los bosques en los que se escondía la guerrilla comunista y dejarlos al descubierto.

Es la primera vez que EE.UU. interviene directamente en la limpieza de este país del sudeste asiático tras haber concedido ayudas indirectas por no reconocer una relación de causa-efecto con las muertes y deformaciones congénitas que sufren los habitantes.

En EE.UU., sin embargo, Dow Chemical y Monsanto, las empresas a las que John F. Kennedy encargó la fabricación de los defoliantes, llegaron a un acuerdo en 1984 con los veteranos de guerra que los habían denunciado y les pagaron 180 millones de dólares (145,5 millones de euros).

Nguyen Van Dung, que lleva 16 años trabajando en el aeropuerto de Da Nang, es uno de los tres millones de vietnamitas que la Cruz Roja local calcula como afectados por el gas naranja. Cavó acequias en tierras contaminadas, comió patos y pescado del cercano lago que contenían sedimentos con dioxinas. “Nadie dijo que hubiera nada malo en la tierra”, declaró Nguyen.

Una de sus hijas murió de enfermedades de los huesos y la sangre. Su hijo necesita transfusiones sanguíneas cada 20 días, carece de dientes y no puede andar porque sus huesos no se han desarrollado normalmente.

La guerra acabó el 30 de abril de 1975, cuando las fuerzas comunistas del norte tomaron Saigón, la capital de Vietnam del Sur, respaldados por EE.UU. La imágenes de televisión hicieron famosa la precipitada huida en helicópteros de los occidentales residentes en la ciudad.

Se trataba de la primera derrota de EE.UU. en una guerra contra un enemigo comunista en plena guerra fría y fue un golpe muy duro, entre otras cosas porque se encontró con el denominado síndrome de Vietnam. Además de 58.000 muertos, a EE.UU. volvieron 300.000 heridos y miles de soldados con problemas psicológicos, muchos de ellos debido a las drogas a las que se habían hecho adictos. Fallecieron tres millones de vietnamitas.

Fuente leer más:  http://www.lavanguardia.com/internacional/20120810/54335901674/gas-naranja-vietnam.html

 

 

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